
Lanzamiento de un cohete Falcon 9 con múltiples satélites Starlink desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg. Lompoc, California, 24 de enero de 2025.George Rose / Gettyimages.ru
La
, produciendo impactos tanto en el clima como en la capa de ozono.
La capa de ozono y el carbono negro
Un reciente estudio revela que las emisiones de las ‘megaconstelaciones’ representan alrededor del 10 % del agotamiento global del ozono
queroseno
15.000 satélites en órbita
10.000 pertenecen a SpaceX
«Hacia una civilización de nivel Kardashov II»: SpaceX planea crear una red de centros de datos en el espacio
Con ese ritmo de crecimiento se estima que para 2029 esos satélites podrían suponer el 40 % de la contaminación atmosférica derivada de la actividad espacial y liberarán anualmente alrededor de 870 toneladas de hollín.
La cadencia de su crecimiento no parece que vaya a disminuir. Se rumorea que Elon Musk pretende poner en órbita un millón de satélites. Si bien parece una cifra del todo exagerada, deja entrever los pretenciosos objetivos de SpaceX.
La preocupante situación empuja a la búsqueda de combustibles menos contaminantes y del desarrollo de tecnología para hacer los satélites más duraderos. Mientras tanto, los científicos continúan evaluando el impacto medioambiental de esta nueva actividad.
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